Los Centros Cívicos y Comunitarios se consolidan como espacios clave de cohesión social frente a la vulnerabilidad y la soledad
- Un estudio con participación IGOP-UAB dirigido por el catedrático Ismael Blanco analiza el papel de las infraestructuras sociales para reforzar la cohesión social, la participación ciudadana y la inclusión en entornos de vulnerabilidad urbana.
- El acto de presentación de CIVICOM. Los Centros Cívicos y Comunitarios: motores comunitarios contra la vulnerabilidad urbana, contó con el consejero de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno y el Director General de Acción Comunitaria e Innovación Social, Jaume Romero.
21/09/26
El estudio CIVICOM, presentado el pasado 17 de septiembre, ha sido impulsado por el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión con la participación del IGOP-UAB, el Instituto Metrópoli y la Confederación de Asociaciones Vecinales de Cataluña (CONFAVC) y analiza el papel de los centros cívicos y comunitarios (CCC) y las casas del mar (CCC) y las casas del mar social, la participación ciudadana y la inclusión en entornos de vulnerabilidad urbana.
La investigación ha combinado metodologías cuantitativas y cualitativas analizando los datos de los 124 CCC y CM existentes en Cataluña, realizando estudios de caso en los equipamientos de Lleida, Sabadell-Rogelio Soto, Salt-Les Bernardes y Badalona-Sant Roc, y desarrollando un proceso participativo con profesionales, administraciones, entidades y expertos.
Principales conclusiones
Las conclusiones del estudio evidencian que los Centros Cívicos y Comunitarios funcionan como auténticas infraestructuras sociales de proximidad, capaces de generar vínculos, reforzar las redes comunitarias y contribuir a reducir las desigualdades. Más del 70% de los centros indica que su actividad favorece la creación de nuevas relaciones sociales, el sentimiento de pertenencia y la cohesión comunitaria.
La investigación también muestra que la red de Centros Cívicos y Comunitarios tiene una implantación especialmente significativa en los territorios con más necesidades sociales. Casi dos tercios de los equipamientos se localizan en barrios de renta baja o media-baja, lo que refuerza su papel como herramienta de cohesión social, justicia territorial y proximidad.
En cuanto al bienestar comunitario, el estudio destaca la contribución de los centros a la lucha contra la soledad no querida, especialmente entre las personas mayores. Los equipamientos se convierten en espacios de encuentro, escucha, apoyo mutuo y participación que contribuyen a prevenir situaciones de vulnerabilidad ya reforzar las redes de relación del entorno más cercano.
El estudio señala igualmente la versatilidad de los Casals Cívics i Comunitaris, su capacidad de adaptación a nuevas necesidades y su arraigo territorial como factores clave para generar comunidad y dar respuesta a los retos sociales de los barrios. Asimismo, identifica oportunidades de mejora para ampliar la participación de jóvenes, familias y personas de origen diverso, así como para reforzar la conexión con el resto de agentes y servicios del territorio.
Las conclusiones de CIVICOM apuntan a que los Casals Cívicos y Comunitarios ya desempeñan una función efectiva de cohesión social y disponen de un amplio potencial para continuar reforzando las redes comunitarias, promover el bienestar y contribuir a construir barrios y municipios más inclusivos y resilientes.
Para saber más
Las conclusiones pueden consultarse en la publicación resultante publicada por la Escuela de Administración Pública de Cataluña: número 23 de la colección “Estudios de Investigación Digital” con el título Els casals cívics i comunitaris: infraestructures socials contra la vulnerabilitat urbana
La EAPC también ha publicado un brífing de políticas de este proyecto de investigación centrado en los resultados y las recomendaciones, para facilitar su difusión.








